Jineteras en la música cubana
Durante los años 80 y 90 en Cuba, había pasado muchas cosas que tuvieron un impacto terrible en la economía y la política. Primero, la caída de la Unión soviética, aliado a los cubanos, causó una caída de la economía cubana. Para proteger el país de desastre completo, restringió los alimentos, el agua, la electricidad, el transporte, y mucho más en combinación con el embargo que ya impuso los EEUU. La economía cubana sufrió terriblemente, así que la gente tuvo que adaptarse a las circunstancias.
Los cubanos empezaron a encontrar maneras de ganarse la vida, encontrar más dinero, ahorrar todo posible, y permanecerse en sus casas (si eran buenas). El estado introdujo un nuevo sistema de dinero que se llama el peso convertible (CUC) que se usa para los turistas en comparación con la moneda nacional (MN) que les pagaba el gobierno a sus ciudadanos. El CUC tiene mucho más valor que el MN porque se diseñó para ser equivalente al dólar estadounidense, así que beneficia el gobierno del turismo.
Por esta razón la gente empezó a inventar sus propias maneras de tomar ventaja del nuevo turismo. De este motivo surgió el la titimanía, la práctica de intercambiar el sexo para trabajos, y luego el jineterismo, o la manipulación de los turistas para ganar dinero. Con el pasar de tiempo, se descubría que una fuente popular era la prostitución, en que los jineteros facilitaban el proceso de ponerse en contacto con las jineteras, y por eso el jineterismo desarrolló una connotación sexual. Se abrieron las casas particulares, lugares en los cuales se reunían los hombres con las mujeres y más tarde se verían las posadas, or cuartos chicos en las residencias distinguidos para el sexo, que se había convertido en un tema muy casual.
En este clima político de machismo persistente en Cuba (y todo latinoamerica, de hecho), el jinetersimo presentó una manera en que las mujeres podían contribuir a la sociedad y ganarse la vida. El gobierno luchaba para crear un ambiente que igualdad entre los géneros en la fuerza laboral, pero no lo hizo bien en el mundo doméstico. Como el trabajo que hace una mujer en la casa no le paga, se puede argumentar que la productividad de una sociedad dependía del labor gratuito de las mujeres.
Una de las luchas más difíciles durante este Período Especial era la lucha para viviendas buenas. Con la caída de la economía, la población cubana perdió mucho dinero y recursos personales, y por eso no tenía dónde vivir. Muchas personas construyeron casas por su propia cuenta con los materiales que encontraron o compraron. Eventualmente el gobierno se dio cuenta del problema y ayudó a la gente por crear las microbrigadas, o equipos que construyeron casas (un tipo de proyecto de vivienda). Muchas personas beneficiaron de este sistema, pero la población sólo continuó de crecer. Se estableció el sistema permuta, en que una persona puede adquirir una casa nueva por intercambiar con otra. Esto puede parecer fácil y bueno, pero la realidad era que encontrar una casa fue increíblemente difícil, y muchos se mudaron tantas veces para encontrar vivienda adecuada.
El Período Especial fue una época oscura en la historia de Cuba. Muchos lucharon con adversidades difíciles y tuvieron que reducirse a hacer cosas que normalmente no hubieran hecho para vivir.
Los cubanos empezaron a encontrar maneras de ganarse la vida, encontrar más dinero, ahorrar todo posible, y permanecerse en sus casas (si eran buenas). El estado introdujo un nuevo sistema de dinero que se llama el peso convertible (CUC) que se usa para los turistas en comparación con la moneda nacional (MN) que les pagaba el gobierno a sus ciudadanos. El CUC tiene mucho más valor que el MN porque se diseñó para ser equivalente al dólar estadounidense, así que beneficia el gobierno del turismo.
Por esta razón la gente empezó a inventar sus propias maneras de tomar ventaja del nuevo turismo. De este motivo surgió el la titimanía, la práctica de intercambiar el sexo para trabajos, y luego el jineterismo, o la manipulación de los turistas para ganar dinero. Con el pasar de tiempo, se descubría que una fuente popular era la prostitución, en que los jineteros facilitaban el proceso de ponerse en contacto con las jineteras, y por eso el jineterismo desarrolló una connotación sexual. Se abrieron las casas particulares, lugares en los cuales se reunían los hombres con las mujeres y más tarde se verían las posadas, or cuartos chicos en las residencias distinguidos para el sexo, que se había convertido en un tema muy casual.
En este clima político de machismo persistente en Cuba (y todo latinoamerica, de hecho), el jinetersimo presentó una manera en que las mujeres podían contribuir a la sociedad y ganarse la vida. El gobierno luchaba para crear un ambiente que igualdad entre los géneros en la fuerza laboral, pero no lo hizo bien en el mundo doméstico. Como el trabajo que hace una mujer en la casa no le paga, se puede argumentar que la productividad de una sociedad dependía del labor gratuito de las mujeres.
Una de las luchas más difíciles durante este Período Especial era la lucha para viviendas buenas. Con la caída de la economía, la población cubana perdió mucho dinero y recursos personales, y por eso no tenía dónde vivir. Muchas personas construyeron casas por su propia cuenta con los materiales que encontraron o compraron. Eventualmente el gobierno se dio cuenta del problema y ayudó a la gente por crear las microbrigadas, o equipos que construyeron casas (un tipo de proyecto de vivienda). Muchas personas beneficiaron de este sistema, pero la población sólo continuó de crecer. Se estableció el sistema permuta, en que una persona puede adquirir una casa nueva por intercambiar con otra. Esto puede parecer fácil y bueno, pero la realidad era que encontrar una casa fue increíblemente difícil, y muchos se mudaron tantas veces para encontrar vivienda adecuada.
El Período Especial fue una época oscura en la historia de Cuba. Muchos lucharon con adversidades difíciles y tuvieron que reducirse a hacer cosas que normalmente no hubieran hecho para vivir.
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